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jueves, 5 de julio de 2018

ALGAR DE PALANCIA SE SUMA AL 800 ANIVERSARIO DE LA ORDEN DE LA MERCED

El ayuntamiento prepara para este año conciertos y encuentros, además de dar más relieve a la procesión de Els Turquets en las fiestas. El desarrollo de Algar durante sus primeros años estuvo marcado por la donación del lugar a la Orden de la Merced, que en 1471 tomó pleno dominio jurisdiccional del hoy municipio de La Baronia

La Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced de Redención de Cautivos, conocida como Orden de la Merced, fue fundada en 1218 en Barcelona por San Pedro Nolasco, mercader de telas, que contó muy pronto con la ayuda del rey Jaime I el Conquistador y del obispo de Barcelona, Berenguer II de Palou. Su objeto era redimir los cristianos cautivos de los musulmanes, alcanzando la cifra de 60.000 redimidos hasta el año 1779. Hoy, esta orden religiosa se dedica a la atención y asistencia a otro tipo de «cautivos», como presos, drogodependientes, marginados, etc.

Los mercedarios formaron parte de la vanguardia de las tropas catalanas y aragonesas en la conquista a los musulmanes de Mallorca (1229) y Valencia (1238-1239).

El rey Jaime I donó el lugar de Algar al caballero Ramón Morelló, que le ayudó en la conquista de las tierras valencianas. Ramón Morelló otorgó testamento el 2 de noviembre de 1251, poniendo Algar bajo el dominio administrativo y económico de la Orden de la Merced, cuyo Padre General adquirió el pleno dominio jurisdiccional en 1471, ostentando desde entonces el título de Barón de Algar y Escales, título que conservó hasta la desamortización de los bienes eclesiásticos acordada por el gobierno español en los años 1837 y siguientes.

Es obvio que, durante los seiscientos años de presencia de los mercedarios en Algar, como señores del lugar, se hiciera notar su huella y su influencia en los campos económico-social, cultural y religioso.


Teniendo en cuenta el contexto histórico en que tuvo lugar la presencia y dominio de los mercedarios en Algar, es lógico que se diera algún que otro conflicto entre los pobladores del pueblo y la Orden de la Merced. Si bien en la época de exclusiva población morisca, hasta el año de su expulsión en 1609, no se concoce la existencia de conflictos importantes sino que, por el contrario, existe constancia de la protección que los mercedarios dispensaron a los sarracenos de Algar, por ejemplo en la defensa de sus derechos al aprovechamiento de las aguas de la Acequia Mayor de Murviedro y de sus ganados frente a la avaricia de algunos segorbinos, así como de la construcción de obras importantes como las balsas para el riego de su huerta (Bassa de Rel y Bassa dels Horts) y el molino harinero.

En cambio, en la época de población cristiana, a partir de 1610, si que hay constancia de algún que otro conflicto entre el común de vecinos de Algar y los mercedarios. Se puede citar el pleito con el Comendador mercedario de Árguines por el uso de las aguas sobrantes de dicha alquería por los vecinos de nuestro pueblo, las quejas por el funcionamiento del molino harinero de los mercedarios y también las reclamaciones al Padre General de la Merced por la imposición de impuestos considerados abusivos, dentro del régimen de vasallaje de la época.

No obstante, en honor a la verdad, merece destacarse otros aspectos positivos de la presencia mercedaria en Algar, ya en tiempos de población cristiana. Quizá uno de los más destacados fue el repartiment de tierras y casas a los nuevos pobladores a partir del año 1610, el cual, dentro del régimen de vasallaje, por supuesto, se hizo de una forma bastante proporcionada y equilibrada, lo cual motivó que la repoblación fuera un poco más numerosa que en otros pueblos de la comarca, evitándose también la existencia de un proletariado agrario, algo que empezó a darse tras la desamortización de los bienes eclesiásticos por la forma y las condiciones en que tuvo lugar la subasta de los bienes eclesiásticos. 

A ello habría que añadir la protección que los reyes de la Corona de Aragón siempre dispensaron a los vasallos de Algar, gracias a la mediación del Padre General de la Merced, sobre todo en la exención de algunos tributos, así como la realización de importantes obras como la Bassa Gran para el mejor aprovechamiento de las aguas de Árguines, la cisterna, la Casa del Baró, el derrumbe de las murallas y la construcción en el siglo XVIII de la iglesia parroquial, de estilo barroco y rococó, dedicada a la Virgen de la Merced.

Indudablemente, la influencia en el orden religioso de la Orden de la Merced en Algar ha sido importantísima. Los religiosos mercedarios, sobre todo tras la repoblación cristiana del pueblo, inculcaron la devoción a la Virgen de la Merced y a los santos de la orden. Desde el primer momento, la Virgen de la Merced fue considerada patrona de Algar y un poco después San Pedro Nolasco y San Ramón Nonato, por acuerdo de los vecinos, fueron proclamados también copatronos del pueblo. Las fiestas patronales se celebran la última semana de septiembre. 

Por todo ello, el ayuntamiento y los vecinos de Algar han querido sumarse a la celebración del 800 aniversario de la Merced. Si ya en el año 2017, se celebraron en este pueblo las I Jornades Internacionals d'Història, sobre las relaciones de Algar con la Orden de la Merced, a lo largo del presente año tendrán lugar una serie de actos con tal motivo, tales como conciertos extraordinarios de música (Cor de la Generalitat Valenciana, Banda Municipal de Valencia y la Carpe Diem Chamber Orchestra St.Petersburg), la Trobada Extraordinaria de Cronistas del Camp de Morvedre y Almenara, la participación de Algar en el Simposio histórico: 800 años de Huella Mercedaria, en la Universidad de Barcelona, etc., sin olvidar la celebración de las propias fiestas patronales en septiembre que este año tendrán una mayor brillantez, y en las que merece destacarse la processó dels turquets, respecto de la cual el ayuntamiento está llevando a cabo los trámites para que sea reconocida como Bien de Interés Local.
Fuente: Levante EMV

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