Pincha ESTE ENLACE para ver mi Curriculum Vitae

viernes, 17 de septiembre de 2010

MAGNÍFICA BIOGRAFÍA DE MARIA DE LUNA EN EL BLOG "MUJERES DE LEYENDA"

El Blog "Mujeres de Leyenda" publica una explendida biografía sobre la reina María de Luna.

La protagonista de esta entrada es una figura desconocida en nuestra historia pero entra con honores dentro del grupo de las grandes soberanas que vio la península ibérica. La historiografía moderna la ha calificado con el título de "La Grande", justificado por su prudencia, altas dotes y las cualidades que tenía para gobernar.

Era hija de don Lope de Luna, señor de Segorbe, a quien, por su lealtad y buenos servicios, había otorgado Pedro IV de Aragón el título de conde. María era muy joven cuando su madre se reunió con el rey aragonés para concertar el matrimonio del infante Martín con María de Luna. En el acuerdo matrimonial la condesa aceptaba que su hija fuera llevada a la corte al cumplir ocho años. Con la dote aportada por María ( varias localidades en los reinos de Aragón y de Valencia) y la asignación de su esposo para contribuir a los gastos de la cámara de la infanta ( más localidades en esos mismos dos reinos), se configuró la Casa de María de Luna, que tendría un funcionamiento independiente de la Casa del infante Martín. Los dos jóvenes crecieron juntos a la vera de la reina Leonor de Sicilia, madre del infante.

Once años después se celebraba la ceremonia de la boda, el 13 de junio de 1372. Para entonces María habría alcanzado ya los catorce años. De los cuatro hijos que dio a su esposo: Martín el Joven, Jaime, Juan y Margarita; sólo el primogénito llegó a edad adulta, pero falleció antes que su padre. Los azares de la vida parecían conjurados con la muerte para despojar a María de Luna de todos sus hijos. Al único que vivió reservaba su abuelo Pedro IV un brillante destino, la soberanía de Sicilia, mediante el matrimonio del infante con la joven reina María de Sicilia. Tras la coronación en Palermo de María de Sicilia y Martín el Joven, que recibió el título de rey de Sicilia, una facción de la nobleza siciliana partidaria de los Anjou, se rebeló contra los nuevos monarcas, lo que obligó al esposo de María de Luna a ponerse al frente de una flota y desplazarse a Sicilia para acabar con la insurrección.

En 1397 muere su cuñado Juan I. Con su hijo y su marido en Sicilia, es el momento estelar de María de Luna. Del discreto plano al que estaba obligada por ser la esposa de un segundón, salta al de protagonista. María aprovecha la ocasión y demuestra lo que vale. Primero resolvió el asunto de la reina viuda Violante de Bar que decía estar embarazada: para vigilar si era cierto el estado de buena esperanza, le puso dueñas expertas en el negocio de tener niños. Pero Violante no esperaba ningún hijo, así que María dejó de preocuparse por ella.

Segundo problema, las aspiraciones al trono del conde de Foix. Juana, hija de Juan I y su primera esposa, reclamaba el trono para sí. Haber definido la incapacidad de las mujeres para reinar no frenó a este conde para reclamar los derechos de su esposa. La respuesta de los representantes de las cortes aragonesas fue bastante rápida y decisiva para evitar que esta infanta pudiera acceder al trono. Sin embargo, el conde de Foix no se contentó y preparó la invasión de sus tropas en tierras aragonesas. María de Luna fue la encargada de afrontar este problema, utilizando entre otras armas la diplomacia. Intentó ganarse el apoyo de los reinos de Castilla y Navarra, así como del reino de Francia.

Las tropas del conde de Foix se apoderaron de Barbastro; mas se vieron obligadas a rendirse. La clemencia admirable de María de Luna ordenó que se evitase la batalla pero que se sitiase la ciudad y se interceptase la entrada de víveres. Los condes, así rechazados, escaparon de Barbastro y buscaron refugio en Navarra. María se hacía cargo del trono aragonés pero llamaba insistentemente a su esposo pues veía comprometida la situación y las posibilidades de su marido para llegar a ser rey. El primer cuidado de María fue no sólo reorganizar las defensas del reino bajo su autoridad inmediata sino también enviar recursos a su esposo, que estaba en Sicilia. Cuando en mayo de 1397 llegó su marido, el trono estaba asegurado. Todos los reinos de la corona le aceptaron. La coronación no se produciría hasta dos años después, en 1399, en una ceremonia celebrada con toda brillantez. A los diez días tuvo lugar la de María.

La ceremonia comenzó con una larga y suntuosa comitiva. La reina sobre un caballo blanco, enjaezado con paños blancos, iba acompañada de importantes damas, entre las que destacaban la reina de Nápoles, la condesa de Luna ( su madre) y la infanta Isabel ( su cuñada), y entre las nobles damas, una que tendría más tarde un papel especial en la corte, Margarita de Prades. No faltaban en la comitiva representantes de todos los estamentos sociales de aquel tiempo.

La reina recibió la bendición del arzobispo de Zaragoza, quien también bendijo las insignias reales. Cada una de las tres insignias era llevada en bandeja de oro por una de las tres más nobles mujeres que la acompañaban. Así, la reina de Nápoles llevaba la bandeja con la corona. Se la presentó al rey, quien la puso en la cabeza de su esposa. La infanta Isabel llevaba el cetro y realizó la misma operación, presentárselo a su hermano el rey Martín, quien lo entregó a la reina coronada. Lo mismo se hizo con el pomo, que portaba doña Guiomar, otra noble dama de la corte. No faltó otra insignia, el anillo, que el rey también puso en la mano de la reina. Martín I terminó su participación en la ceremonia con un beso en el rostro de María, quien le pagó con un beso en la mano, símbolo de fidelidad y sumisión.

Hubo una fiesta y banquete extraordinarios. El patio del castillo cobijó una suntuosa celebración laica. Se sirvió la comida en vajillas de plata y copas de metales preciosos. Se colocó un enorme surtidor del que salían tres caños, para vino blanco, clarete y agua. Los manjares servidos fueron muchos y muy bien presentados.

Su intervención en asuntos importantes la ha hecho merecedora de una reputación de mujer dotada de buena capacidad para la política. Se la ha considerado, incluso, superior para las tareas de gobierno que su marido, más preocupado por la cultura y el humanismo. Entre los años 1396-1406, los diez años que fue reina, cooperó en asuntos muy diversos del panorama político, social, económico y cultural de su tiempo, algunos de ellos de extraordinaria gravedad.

Propició las buenas relaciones con Inglaterra y tan pronto como se hizo cargo del reino, envió una embajada al monarca inglés para asegurarse su alianza y borrar las posibles manchas provocadas por el mal acogimiento de los embajadores ingleses por Juan I. María recomendó a su enviado que dijese del rey Juan que “su mujer era francesa y que era todo francés”, pero el rey Martín y ella misma tenían mucho interés en la buena fraternidad y amistad con la casa de Inglaterra.

Otro grave problema que mereció la atención de la reina María de Luna fue el de los payeses de remensa. Estos payeses o campesinos catalanes padecían la opresión de sus señores feudales que les obligaban a permanecer en la tierra que cultivaban y que no podían abandonar a menos que pagaran una cuota elevadísima a su señor, generalmente fuera de su alcance, llamada remensa. La situación de los payeses había empeorado en la segunda mitad del siglo XIV, como consecuencia de la peste negra. Los señores vieron la caída de sus rentas y por ello la opresión a los campesinos dependientes se hizo más onerosa.

La lucha de los remensas para liberarse de sus cargas, especialmente de los llamados “malos usos” se inició a finales del siglo XIV, coincidiendo con el tiempo de los reinados de Juan I y Martín I. La reina consideraba los malos usos como contrarios al derecho divino y humano. Intentó poner remedio a la secular e injusta situación en que se encontraban los campesinos catalanes, pidiendo ayuda a su pariente el papa Luna, Benedicto XIII. El pontífice no tenía ninguna intención de enfrentarse con la alta nobleza y el alto clero por un asunto como éste.

Mujer cercana al pueblo, protegió siempre a los mas desfavorecidos, ayudándoles económicamente, incluso les eximió de impuestos. En esta línea de preocupación por los grupos sociales injustamente tratados, se enmarca su defensa de otras minorías del reino, en concreto los judíos y los mudéjares. Estos grupos padecieron momentos difíciles, pues otra de las consecuencias económicas y sociales de la crisis de la Peste Negra fue la persecución a estas minorías a las que se consideraba responsables de algunos desastres. La reina procuró ayudar en la medida de lo posible a aquellas comunidades judías que estaban en necesidad extrema; tal fue el caso de Biel, Almudévar y Sesa. Una protección similar debió ejercer con los mudéjares, pues hay algunos testimonios del agradecimiento de este grupo social por el tratamiento de la reina, quien reconoce la “cordial et fervent affeccio” que recibía de ellos.

Procuró mediar en las luchas intestinas de los bandos nobiliarios que ensangrentaban Valencia. Continuamente insistía a su marido para que pusiera remedio a aquel problema, yendo personalmente a pacificar Valencia. La reina llevó a cabo otras obras que podrían calificarse de beneficencia, como ayudas a viudas o a huérfanas pobres. Habría que enmarcar las limosnas a monasterios, la ayuda a peregrinos o la fundación de algunos monasterios. La reina quiso intervenir en el nombramiento de algunos cargos eclesiásticos.

La cultura del renacimiento italiano fue introducida en la Corona de Aragón con la ayuda de estos reyes, aunque la corriente humanista italiana no llegará plenamente hasta la época de Alfonso V el Magnánimo. Esposa de un monarca apodado “El Humano”, este calificativo indica el interés de la corte aragonesa por la cultura y su patrocinio a los humanistas de su tiempo. María fue buena lectora y compradora de libros, entre los que se encuentran obras de carácter religioso o musical, que muestra su interés por la música. También comisionó la redacción de algunos libros, destacando la Scala Dei o tratado de la contemplación, escrito por un personaje de la talla de Francesc Eiximenis. Este autor franciscano es un claro ejemplo de la cercanía a la corte de los humanistas más preclaros del momento.

Eiximenis fue consejero de la reina y redactor de algunas obras especialmente importantes para entender a la reina María y su papel en la corte. Eiximenis deja constancia del gusto de las damas de la corte por las canciones francesas. La reina tenía varios músicos adscritos a su cámara, y de vez en cuando visitaban la corte algunos ministriles que deleitaban con sus instrumentos algunas de las veladas de los monarcas y sus acompañantes.

La presencia de músicos, poetas y escritores en las cortes humanistas de estos reyes de Aragón iba acompañada de la presencia de los que pudiéramos llamar hombres de ciencia. Si la reina Violante de Bar fue fiel seguidora de astrólogos y alquimistas, no lo fue María de Luna, mujer mucho más racional y que escapó al influjo de ese ambiente de superstición que invadía a la corte de su tiempo. La postura contraria de la reina hacia la obra de astrólogos y alquimistas es la excepción que confirma la regla de su protección a las otras ramas de la cultura de su tiempo.

Se podría afirmar que ya en el siglo XIV era Francia la impulsora de la moda. Su influencia en la Corona de Aragón aumentó con la llegada de Violante de Bar. Ésta y su sucesora, María de Luna, aparecían vestidas muy ricamente, con telas y paños preciosos traídos de Oriente y encargados en Granada. El gasto en telas, paños, pieles, adornos, sombreros, zapatos, sastres, bordadores, peleteros, era de consideración, tal como reflejan las cuentas de los tesoreros de los reinos.

La reina no gozó de buena salud. El reuma y los dolores de cabeza amargaron muchos de sus días. Falleció de un ataque de apoplejía en el año 1406, en Villarreal, cuando iba a reunirse con su esposo que se encontraba en Valencia.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_de_Luna
B.L MIRON, Las reinas de Aragón, sus vidas y sus épocas
http://es.wikipedia.org/wiki/Sibila_de_Forti%C3%A1

Maria Jesús Fuente, Reinas Medievales en los reinos hispánicos
2004 La esfera de los libros S.L

Tomado del blog: Mujeres de Leyenda

jueves, 16 de septiembre de 2010

DIMITE UN MIEMBRO DEL CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA POR OPONERSE A LA DECLARACIÓN DE BIC DE LA ENTRADA DE TOROS Y CABALLOS DE SEGORBE

Sanchis-Guarner deja un cargo en el CVC por oponerse a declarar BIC a la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe

Manuel Sanchis-Guarner ha dimitido del cargo que ocupaba como secretario de la comisión de promoción cultural del Consell Valencià de Cultura (CVC). El motivo de esta renuncia -sigue como miembro del CVC- responde a su negativa a elaborar un informe favorable a la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial de la entrada de toros y caballos de Segorbe.

Sanchis Guarner recibió el encargo de tramitar el expediente el 8 de septiembre. Sin embargo, trasladó al presidente del CVC, Santiago Grisolía, que no se consideraba la persona más adecuada para hacerlo. "Mi conciencia me impide colaborar en un trámite de origen claramente político que considero contrario a los derechos de los animales", según le transmitió en una carta. Fue la Consejería de Cultura quien remitió al CVC la petición de declarar BIC a este acto que se celebra en Segorbe. Además, sugirió que fuera la comisión jurídica, y no la de promoción cultural, quien abordara la cuestión.

Pese a la expresa oposición de Sanchis-Guarner, el presidente de la institución, Santiago Grisolía, insistió en que siguiera adelante con el informe para que el CVC, reunido en sesión plenaria, pudiera pudiera votar si reconoce o no como bien cultural la entrada de caballos y toros de Segorbe. Esta respuesta fue la que llevó a Sanchis-Guarner a presentar su dimisión con efectos inmediatos, circunstancia que trasladó a Grisolía por carta el martes: "Mi conciencia y mi dignidad me impiden cumplir con tu orden".

Segorbe ha sido el primer municipio de la Comunidad en conseguir la apertura de expediente para declara BIC sus fiestas taurinas tras el anuncio de la Generalitat de iniciar una campaña en defensa de los 'bous al carrer', como tradición y cultura.

Para que la Conselleria resuelva la incoación del expediente de BIC para la Entrada de Toros y Caballos, ha solicitado cinco informes a cinco instituciones distintas, entre ellas, el Consell Valencià de Cultura y el Ayuntamiento de Segorbe. De estos cinco informes, al menos tres, deben defender y apoyar la declaración para que se siga con el expediente.

Así las cosas, Manuel Sanchis Guarner dimite porque, según explicó él mismo a Europa Press, su posición sobre los toros es "bien conocida" y recalca que, a su parecer, la petición de la Generalitat es un primer paso para conseguir la declaración BIC de otros festejos de 'bous al carrer'. "Han empezado por aquí porque es lo menos cruel pero si cedemos en esto no podremos no ceder en lo demás", ha argumentado.

Sin embargo, el alcalde de Segorbe, Rafael Calvo, asegura que la Entrada de Toros y Caballos se diferencia claramente de las exhibiciones de 'bous al carrer' comunes "porque es un espectáculo en el que ni se lidian los toros en plaza ni se torean en calle, sino que se devuelven al campo", expresa.

Calvo lamenta que pese a ser expresamente invitados por carta desde el Ayuntamiento de Segorbe, ni el presidente del CVC, Santiago Grisolía, ni ningún otro de los miembros del Consell, se acercaran al municipio durante la semana pasada, cuando precisamente celebraban las fiestas de la Entrada de Toros y Caballos. "Teniendo conocimiento de que se incoaba expediente para la declaración de BIC de la Entrada, desde el Ayuntamiento remitimos cartas invitando personalmente a cada miembro y al presidente del Consell Valencià de Cultura a venir a Segorbe, para que redactasen un informe con conocimiento de causa, sin atenerse sólo a lo que se refleja de estas fiestas", expresa Calvo.

Pero, según tiene constancia, nadie respondió ni se acercó al municipio."El silencio del CVC de Cultura ha sido la respuesta y me parece una irresponsabilidad de plano redactar una ponencia sin al menos conocer de primera mano la fiesta", añade.

Finalmente, Sanchis Guarner ha reconocido que su posición es "minoritaria" en el seno de la entidad consultiva, aunque ha afirmado que él sigue manteniéndola.
Fuentes: El Pais.com / El Mundo.es

martes, 14 de septiembre de 2010

ESTE PAÍS (O COMARCA) TAN PRIMITIV@

Por ROSA MONTERO (04/12/2005)

Asisto estupefacta a este baile de resquemores provincianos, a este melodrama cateto y minúsculo en que se está convirtiendo la vida nacional con tanto estatuto y tanta reivindicación patria por todas partes, y me pregunto qué neurona tenemos mal conectada los españoles, en qué ha fallado fundamentalmente nuestra cultura y nuestra historia para que arrastremos este espíritu intolerante y cerril. Porque se diría que siempre hemos sido así: una sociedad enemiga de sí misma, dividida en mil grupos mal avenidos y dispuestos a sacarse los hígados los unos a los otros.

El estupendo y clarividente Gerald Brenan, en su conocido libro El laberinto español, publicado en 1943, hablaba ya del individualismo feroz de los españoles, y decía que nuestra sociedad estaba atomizada en grupos tribales y que éramos incapaces de concebir la realidad de la nación como algo común y colectivo.

Hay otro libro aún más fascinante que ofrece terribles testimonios de nuestra incivilidad y nuestra incapacidad para convivir: Castilla y León según la visión de los viajeros extranjeros, siglos XV-XIX. Es una obra institucional, publicada en el año 2000 por la Junta de Castilla y León y formidablemente prologada y elaborada por Agustín García Simón. Un libro maravilloso que ganó un premio nacional de edición. Pues bien, leer este grueso volumen es un placer para la mente y un martirio para el corazón. Porque las opiniones de los viajeros extranjeros a lo largo de los siglos coinciden siempre en lo mismo: no sabemos vivir en paz unos con otros.

El historiador Guicciardini, que vino a España en 1512 como embajador de Florencia en la corte del rey Fernando, escribió: “Los hombres de esta nación (…) van siempre armados; en los tiempos pasados salían ejercitarse no sólo en las guerras extranjeras, sino aún más en sus discordias intestinas; siempre se encontraban formando partidas y trabando contiendas (…). Admira que una nación tan grande y que cuenta tantos soldados haya siempre perdido en sus contiendas con otras en tantas épocas diversas pro carecer de hombres que la hayan sabido dirigir (…). Quizá sea la causa de ello su discordia natural y el no ser el reino de uno solo, sino el haber estado dividido entre muchas y varios señores, y en muchos reinos, cuyos nombres todavía subsisten: Aragón, Valencia, Castilla, Murcia, Toledo, León, Córdoba, Sevilla, Portugal, Granada, Gibraltar”.

El francés Bartolomé Joly, que viajó a España entre 1603 y 1604, apuntaba: “Entre ellos, los españoles se devoran, prefiriendo cada uno su provincia a la de su compañero, y haciendo por deseo extremado de singularidad muchas más diferencias de naciones que nosotros en Francia, picándose por ese asunto los unos a los otros y reprochándose el aragonés, el valenciano, catalán, vizcaíno, gallego, portugués, los vicios y desgracias de sus provincias; es su conversación ordinaria. Y si aparece un castellano entre ellos, vedles ya de acuerdo para lanzarse todos juntos sobre él, como dogos cuando ven al lobo”. Resulta triste, en fin, que esta añeja canción nos siga sonando tan contemporánea.

Hay muchos más testimonios por el estilo (el novelista Gautier publicó en 1845: “Para un habitante de Castilla la Nueva, lo que ocurre en Castilla la Vieja le es tan indiferente como si ocurre en la Luna”), pero voy a terminar con un texto devastador del inglés Richard Ford (1796-1858), uno de nuestros visitantes más lúcidos y famosos: “La Patria, que significa España entera, es un motivo de declamación, de hermosas frases (…), pero su patriotismo es de parroquia, y la propia persona es el centro de gravedad de todo español (…). Cada español piensa que su pueblo o su provincia es lo mejor de España, y él, el ciudadano más digno de atención. Desde tiempos muy remotos, a todos los observadores les ha sorprendido este localismo, considerándolo como uno de los rasgos característicos de la raza ibera, que nunca quiso uniones, que jamás, como dice Estrabón, puso juntas sus escuelas, ni consintió en sacrificar su interés particular en aras del bien general; por el contrario, en momentos de necesidad siempre ha propendido a separarse en juntas diversas, cada una de las cuales sólo piensa en sus propias miras, totalmente indiferente al daño ocasionado, que debería ser la causa de todos”.

Son palabras tan agudas y tan certeras que verdaderamente dan ganas de llorar. ¿Y es de este papanatismo patriochiquero de lo que se sienten algunos tan orgullosos? Qué país tan primitivo e insoportable”.

Rosa Montero para El País Semanal

Recordaba este escrito porque me llamó la atención cuando lo leí, la de semejanzas que le encontraba si lo trasladaba a los pueblos de nuestras comarcas. La visión localista de cada uno de nuestros municipios en lugar de remar todos en el bien de una comarca, que al paso que va, ya veremos como termina...

Pero si los de Jérica se siguen llevando mal con los de Viver, los de Benafer con los de Caudiel, azueberos y choveros contra más lejos mejor, por no hablar de los castellnoveros con sus vecinos de Almedíjar, los de Sot de Ferrer con los sonejeros, y como no, alturanos contra segorbinos. Aunque también hay que decir que, como se ha podido leer en el artículo anterior, cuando se trata de hablar mal de en este caso Segorbe, todos los pueblos hacen piña.

Creo que una comarca como la nuestra, con más puntos en comun entre sus pueblos que diferencias y con una idiosincrasia tan peculiar a las de las comarcas vecinas, no debería entregarse al chovinismo o a mirar únicamente a su propio ombligo y hacer políticas de campanario. No, yo pienso que no.

Si todos juntos hicieramos comarca, se solucionarían muchos de los problemas que arrastra la sociedad palantina, que ve cómo a nivel de sueldos, trabajo, políticas de turismo, sanidad, servicios sociales, etc... son mucho mejores en las comarcas vecinas. Pero no hacemos nada por cambiarlo. Ni nosotros, ni nuestros políticos, que antes se lanzan piedras que arriman el hombro para que los logros conseguidos se los achaque su contrincante, que será quien salga en la foto...

Al final, se opta por lo más fácil. Nos vamos a vivir a las capitales, y los que se queden atrás, que se apañen. Te das cuenta que los desvelos de uno por hacer comarca siempre caen en saco roto, que no te traen más que desgracias y disgustos, cuando no empeoran tus condiciones de vida. Y total para qué, si se va a seguir igual...

¿No creen que va llegando la hora de cambiar?¿No sería mejor remar todos en la misma dirección, que aplicar aquella máxima que decía "Divide y vencerás" y que todavía utilizan algunos empresarios -y políticos- de la zona?

Si así lo piensan, no esperen hasta las elecciones que sacarán a nuestros dirigentes municipales del año que viene. Si nosotros no les condicionamos, ellos no nos sacarán de este baile. Hemos de ser los propios palantinos de a pie quienes nos propongamos lograr el cambio.

Solo así, quizás algún día no lejano, esta preciosa comarca llegará a estar en el lugar que le corresponde.

El administrador del blog.

viernes, 10 de septiembre de 2010

SAGUNTO ACOGERÁ UNA RECREACIÓN DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

Los actos programados para el 18 de septiembre conmemorarán una batalla de Sagunto librada en 1811 entre el ejército español y las tropas imperiales francesas

La ciudad de Sagunto acogerá, el día 18 de septiembre de 2010, una recreación histórica de una batalla librada en Sagunto en 1811, enmarcada dentro de la Guerra de la Independencia (1808-1814), a propuesta de la Asociación Cultural de Amigos del Museo Histórico Militar de Valencia,. Esta conmemoración será la antesala de la celebración del segundo centenario del asedio y la batalla de Sagunto, en la que participó entre otros José Romeu, y que enfrentó al ejército español con las tropas Imperiales francesas.

La Junta de Gobierno ha aprobado hoy la programación prevista, organizada a través del departamento de Cultura del Ayuntamiento de Sagunto. La recreación consistirá en la instalación de un campamento militar ambientado en el siglo XIX, un homenaje al héroe saguntino Romeu, así como la escenificación de un combate de la época, actos que se desarrollarán principalmente en la plaza Cronista Chabret.

Los actos comenzarán a las 10.30 horas, momento en el que se abrirá al público el campamento militar, compuesto por varias tiendas de tropa ambientadas en la Guerra de la Independencia. Entre otras actividades, en el campamento se realizarán talleres didácticos, ejercicios y maniobras según el reglamento de 1806, reclutamiento e instrucción para niños.

Por la tarde, a las 17.30 horas, se realizarán tiros de salvas de artillería. A continuación, tendrá lugar un desfile y homenaje ante la estatua de José Romeu consistente en un recorrido por el casco antiguo que concluirá con la investidura de la figura del héroe saguntino con una corona de laurel.

La escenificación de un combate de época cerrará la programación a las 19.00 horas, rememorando la conquista de la pieza artillera francesa por tropas españolas. Durante el combate se realizarán disparos de mosquetería y de artillería y mediante una narración se explicará lo que sucede en cada momento.

Bibliografía recomendada:
Memoria justificativa de la defensa de Sagunto en 1811

Luis Mª
Andriani (1838)

Valencia: Librerías París-Valencia, 1994. 16x21.5.
Rústica con sobrecubierta. Facsímil. Excelente 115 pp + 1 Mapa/
Reproduce la edición: Madrid, 1838; Imprenta de don Eusebio Aguado/ R/ TC

Fuente:
Ayuntamiento Sagunto

LA NUEVA CONFERENCIA DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL CARTUJA VALLDECRIST VERSARÁ SOBRE EL RETABLO GÓTICO DE LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES Y LA SANTA CENA

La Asociación Cultural Cartuja de Valldecrist prepara una nueva conferencia para el próximo miércoles, 22 de septiembre.
La próxima conferencia organizada por la Asociación Cultural Cartuja de Valldecrist, enmarcada en su ciclo de conferencias para conmemorar el sexto centenario de la muerte de Martín el Humano, tendrá lugar el próximo miércoles 22 de septiembre, a las 19:30 horas, en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento de Altura.


El trabajo que se expondrá bajo el título "El Retablo de Santa María de los Ángeles y de la Santa Cena: ¿Retablo Mayor de Valldecrist", será presentado por el Doctor en Historia y Profesor de la EPA Alto Palancia Helios Borja Cortijo, y por el Conservador del Museo de la Catedral de Segorbe y Licenciado en Bellas Artes David Montolio Torán (en la imagen).

En la exposición, estos dos expertos en el arte y la historia de la comarca del Alto Palancia, comentarán los aspectos de la obra que les han llevado a sospechar que en el momento en que fue concebido este magnífico retablo conservado en la Capilla del Salvador de la Catedral de Segorbe, tal vez no fuera la Cartuja de Valldecrist el lugar al que iba a ser destinado.

Desde luego, algunos aspectos icónográficos de este retablo pintado por Joan Reixach en el siglo XV (como la ofrenda de manzanas a la Virgen; los oferentes -que visten hábitos de otra órden monástica; los santos representados en las polseras...) y otros detalles que nos revelarán durante su conferencia dan mucho que pensar, y se observa cómo diversas visicitudes de la historia hacen que una obra de estas carácteristicas, pensadas para un determinado lugar, pase a otro distinto.

ALTURA INAUGURA LA NUEVA UBICACIÓN DE LA "FUENTE DE LA TEJA" DEDICADA A LA CUEVA SANTA













Altura inaugura un monumento en homenaje a la Cueva Santa en la rotonda de acceso al Santuario. Se trata de la populamente conocida como "Fuente de la Teja", conmemorativa del 50 aniversario del alumbramiento de la Fuente del Berro.

El ex alcalde Don Rafael Torres, creador de la fuente junto con el artista realizador de la imagen de la Cueva Santa, Rafael Roche, el alcalde de Altura, Don Rafael Rubio Sellés, el alcalde de Alcublas, Don Manuel Civera, el alcalde de Navajas y representante de la Fundación Bancaja, Don Jose Vicente Torres Aucejo, el Sr. Juez de Paz, el Secretario Autonómico de Empleo, Don Luis Lobón y el Secretario Autonómico de Infraestructuras y Transportes, Don Victoriano Sánchez-Barcaiztegui, inauguraron el monumento representativo del Santuario Mariano de la Cueva Santa, el pasado miércoles 8 de septiembre, a las 10:00 horas en la rotonda salida de la villa dirección Gátova-Santuario.

La bendición e inauguración de este fuente monumento al Santuario fue llevada a cabo por el capellán titular del recinto Mariano, Don Juan María Gallent Olivares.

La Fuente ha sido realizada integramente por el Taller de Empleo "Aguas del Berro" y financiada por la Generalitat Valenciana. Sánchez-Barcaitegui aprovechó la visita para anunciar el nuevo camino de los Romeros de la Cueva Santa, así como la cubrición tan esperada del Barranco de la entrada al municipio.

Fuente y Fotos: El Informal Segorbino

viernes, 3 de septiembre de 2010

LA ENTRADA DE TOROS Y CABALLOS APUNTO DE SER DECLARADA BIEN DE INTERÉS CULTURAL INMATERIAL

Se trata de un espectáculo 'singular y único' en España reconocido como Fiesta de Interés Turístico Internacional. La primera imagen fotográfica de una entrada de Segorbe es de 1894, aunque su origen se remonta al siglo XIII

El Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) publica este viernes una resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano de la Conselleria de Cultura y Deporte por la que se incoa el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial a favor de la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe (Castellón).
Cultura considera que esta celebración es "merecedora como singular manifestación cultural de la mayor protección que la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano otorga a aquellos elementos del llamado Patrimonio Inmaterial o Intangible".

La Entrada se desarrolla durante la celebración de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Esperanza, Loreto y Cueva Santa, que se inician oficialmente el último sábado de agosto. De hecho, la capital de la comarca del Alto Palancia se encuentra inmersa en estos días en plenas fiestas patronales y, tras una semana de eventos culturales, arranca este próximo lunes con los actos de la Entrada de Toros y Caballos.

Se trata de un espectáculo "singular y único" en España y esta circunstancia fue reconocida en 1985 y 2005 con sendas declaraciones como Fiesta de Interés Turístico y Fiesta de Interés Turístico Internacional, respectivamente.

El origen junto con la historia

El origen de estas entradas de toros se pierde en la propia historia de Segorbe y, "tal como la vemos hoy, apenas ha evolucionado en el discurrir de los años", según la Conselleria.

El encierro destaca por la participación de caballos, montados por expertos jinetes que tienen como misión conducir la manada a la plaza sin que ninguna res desmande en una trepidante carrera que discurre por una de las principales arterias de la ciudad, así como por la ausencia de cualquier tipo de barreras a lo largo del recorrido, "barreras que resultan innecesarias al ser suplidas por auténticas murallas humanas que delimitan el camino a seguir por toros y caballos".

Este acontecimiento es el resultado de la evolución del traslado de reses para ser corridas en un recinto cerrado o plaza de toros. Consiste en una carrera protagonizada por los toros en el último tramo del recorrido que realizan desde el río Palancia hasta la plaza donde se realiza su exhibición, según explica la Conselleria en su resolución.

En estos últimos centenares de metros, los toros son acompañados de caballos con sus correspondientes jinetes que, al galope, arropan y mantienen agrupadas a las reses para evitar que ninguna de ellas se desvíe del recorrido o se detenga. Esta carrera se desarrolla por una de las principales calles de la ciudad y entre la presencia de miles de personas que delimitan el paso de los animales.

Remontarse al siglo XIII

Los estudios realizados hasta ahora remontan los primeros datos sobre la existencia de fiestas de toros en Segorbe al año 1386, coincidiendo con la advocación de San Juan y San Pedro. Pero "habrá que remontarse algún siglo más para encontrar una vinculación entre el recorrido que siguen los toros desde que suben por la cuesta del Realet hasta llegar a su destino, siguiendo el trazado de la muralla, antes musulmana y con posterioridad cristiana".

Las fuentes documentales que tratan esta fiesta de los toros, son cuantiosas durante el siglo XVI y XVII. Los textos narran la necesidad de reparar el corral, de su localización junto a la muralla, de la plaza donde se realizan los toros, del montaje de un entablado para las autoridades locales como eran los magníficos jurados, oficiales y consejeros o de su celebración con motivo de acontecimientos religiosos concretos, para ensalzar las virtudes del presbítero Francisco Jerónimo Simón, o por la llegada a Segorbe de los restos de San Gabino.

A partir del siglo XVIII es prolífica la documentación sobre toros en Segorbe. Se tiene constancia de que la primera imagen fotográfica de una entrada de toros en Segorbe es de 1894 y al parecer fue sacada por el fotógrafo francés Julio Derrey que tenía su establecimiento en la ciudad.

Originalmente la Entrada seguía un proceso de selección y traslado de los toros que iban a ser lidiados por la tarde. En la actualidad "ha cambiado radicalmente su significado, ya que lo que no era más que un transporte de reses, para su posterior utilización, se ha convertido ahora en un espectáculo ritualizado, en el que se utilizan reses específicas, en cierto modo apropiadas para este rápido paseo". "Al mismo tiempo este efímero traslado, vertiginoso y fascinante, se ha convertido en un signo de identidad de la ciudad episcopal", según señalan las mismas fuentes.

En este sentido, subrayan que se trata de un "rasgo distintivo, puesto que no se reproduce en ningún otro lugar de la Comunidad Valenciana, y que se justifica por su propia existencia, como elemento diferenciador, no sólo de la comarca, sino de la provincia y de todo el territorio valenciano".

Eventos

Se realiza a las dos en punto de la tarde del segundo sábado del mes de septiembre y es transmitido en directo por la televisión local y autonómica. Para el transporte los más de diez jinetes son ayudados por sus caballos que en caravana avanzan a través de una calle formada por muros humanos, guiando a los seis toros bravos y un manso.

La Entrada de Toros y Caballos de Segorbe
Primero tiene lugar la Subida del Rialé, a medio día desde los corrales cerca de Peñalba sale la manada de toros y se dirige a un corral construido provisionalmente ubicado al final de la calle del Argén, este es el camino del Rialé.

A continuación tiene lugar La Tria, que consiste en seleccionar a los seis toros bravos de entro todos de la manada y que serán los que hagan la entrada junto a los caballos, esto tiene lugar junto a la Torre del Botxí.

La Reunión

El sonido de una carcasa a las dos de la tarde da inicio a la entrada, los toros se dirigen desde la calle del Argén hasta la plaza de los Mesones donde los jinetes a caballo esperan para guiarlos hacia la plaza de la Cueva Santa.

La Carrera

El recorrido de los toros es de aproximadamente quinientos metros que lo hacen en un minuto atravesando la calle Colón del municipio de Segorbe hasta el ruedo construido en la plaza de la Cueva Santa donde son encerrados.


Gran emoción causa a los expectadores la entrada de toros y caballos de Segorbe


Logrado el objetivo se realiza el Desfile de los Caballistas, una vez encerrados los toros, los jinetes hacen el recorrido inverso al que tomaron antes, en un desfile en el que se desborda alegría y contratulaciones por parte del público espectador.

jueves, 2 de septiembre de 2010

MOROS ILUSTRES, por ALBERT FERRER

Por: Albert Ferrer Orts

En estas fechas en que se conmemora el IV centenario de la expulsión de los Moriscos, bien es cierto que ante la sospechosa apatía de la Generalitat, la Universitat de València —entre otras entidades locales— ha celebrado el acontecimiento con cierta dignidad. Sobre todo, cuando estamos hablando de un hito ineludible en el calendario cultural de cualquier país mínimamente civilizado, cuando menos responsable y consecuente.

Recordemos, a modo de síntesis, que desde 1609 fueron deportados a Berberia (el norte de África) más de cien mil valencianos de origen musulmán por voluntad de Felipe III, el duque de Lerma y personajes tan importantes para el reino de Valencia cono Joan de Ribera. No hubo piedad y, desde varios puertos valencianos (las pinturas de Pere Oromig, Francesc Peralta y Vicent Mestre son prueba fehaciente), se los embarcó sólo con las pertenencias que pudieran llevar encima. Solamente se permitió quedarse a los niños con la peregrina excusa de poder ser educados conforme las prescripciones de la Iglesia católica.

La controvertida idea de la feliz convivencia entre las tres culturas (cristiana, judía y musulmana) voló definitivamente por los aires después de años de conversiones forzosas y sanguinarios pogromos, acciones que ya habían desembocado en la expulsión de la población hebrea por los Reyes Católicos en 1492.



































Los moros valencianos (y por extensión castellanos, aragoneses o catalanes), recluidos en las aljamas de ciudades y villas, o los pobladores de numerosos lugares y aldeas del interior, habían dejado suficientes muestras de adaptación a las circunstancias a lo largo de los siglos. Aunque sea a título de ejemplo, los casos de Jordi de Sant Jordi (c. 1399-1424) y de Muley Xeque —más conocido como Felipe de África— (1566-1621) son prueba fehaciente de este provechoso trasvase.

El uno fue hijo de los islamitas conversos Joan y Maria y hermano de Isabel, monja del convento de Zaidía, y -cómo es sabido- excelente poeta y músico (trovador), además de compañero de armas de Ausiàs March y camarero de Alfonso el Magnánimo. El otro fue hijo de Muhammad, soldado de Fez y Marrakex, quien vivió en varias ciudades españolas y europeas y -después de ser bautizado- causó la admiración de Felipe II, de quien tomó el apodo, y de Lope de Vega, quién le dedicó un soneto.

No son casos aislados, han más de conocidos (entre los judíos, podríamos hablar de Lluís Alcañiz o Joan Lluís Vives) e infinidad de anónimos, que ejercieron de verdadera bisagra en una sociedad estamental, dogmática y extremadamente observando.

Seguramente, los esfuerzos de nuestros gestores culturales (los de la Consejería de Cultura y Deporte, obviamente) se fundamentarán en —de aquí poco— reivindicar la figura del Patriarca Juan de Ribera (Sevilla, 1532- Valencia, 1611) y su magnífico Colegio Seminario del Corpus Christi, edificado entre 1586 y 1615. Una controvertida personalidad de primera magnitud, bien es cierto, que a buen seguro eclipsará la de miles de moros anónimos y otros ilustres que, integrados o deportados, eran tan valencianos cómo, por ejemplo, los cristianos viejos que se quedaron y convirtieron en homogénea una sociedad heterogénea.