La mejora de la actual línea férrea entre Sagunto y Teruel sigue en el objetivo del Ministerio de Transportes. El Gobierno de España ha autorizado este martes una inversión de 51,53 millones de euros para electrificarla mientras sigue pendiente de reabrirla al tráfico en cuanto se completen las obras de modernización de la línea Sagunto-Teruel-Zaragoza que obligaron hace 20 meses a cortar el tráfico por tren y poner autobuses alternativos.
La mayor parte de esta última obra se prevé terminar este otoño, de acuerdo con las estimaciones de Adif difundidas este verano. Entonces ya reconocía que habrá que esperar al primer trimestre de 2027 para la apertura de todo el trayecto debido a los contratiempos e incidentes surgidos en el tramo de unos 70 kilómetros desde Caminreal (Teruel) a Cariñena (Zaragoza), que habían obligado a tramitar dos expedientes de emergencia; unos plazos que contrastaban con la previsión inicial de acabar la obra en noviembre del año pasado.

Esta mejora va en paralelo a los trámites impulsados por el Ministerio de Transportes para contar con un corredor de altas prestaciones Cantábrico-Mediterráneo. En este caso, recientemente salió a información pública el tramo entre Sagunto y Teruel donde se descartaba la doble vía, un hecho que suscitó todo tipo de reacciones en contra de instituciones, entidades y asociaciones empresariales, que anunciaron alegaciones: Desde la Generalitat Valenciana a la Autoridad Portuaria de Valencia, el Ayuntamiento de Sagunto, la CEV o la patronal comarcal Asecam.
Tampoco lo están los presidentes de la Comunitat Valenciana y Aragón, que junto a los mandatarios de Castilla y León, Cantabria y La Rioja firmaron la llamada Declaración de Teruel para reclamar una doble vía de ancho internacional con el fin de impulsar la economía de estas regiones.
Por otro lado, el eurodiputado Vicent Marzà, se ha mostrado satisfecho por la aprobación de un informe para mejorar las conexiones ferroviarias de alta velocidad, pues considera que el objetivo es construir una red europea que reduzca emisiones, conecte territorios, ofrezca alternativas al avión y haga a Europa más autónoma y más fuerte industrialmente. El consenso que se ha conseguido demuestra que esta es una apuesta que Europa puede compartir.

Adif continúa en estos momentos con la electrificación de los más de 180 kilómetros que separan Zaragoza y Teruel; un recorrido donde también se están adaptando los gálibos de túneles y pasos superiores para adecuarlos a las condiciones de la nueva infraestructura.
El despliegue se acompaña de la construcción de las subestaciones eléctricas de Cariñena y Villafranca y está previsto un nuevo apartadero en Cella, preparado para trenes de 740 metros, la supresión de un paso a nivel en el término municipal de Teruel y distintas mejoras en la plataforma y la superestructura de la vía.
El proyecto se integra en el plan director de 2017 para modernizar los 311 kilómetros de la línea Zaragoza-Teruel-Sagunto con una inversión de más de 630 millones de euros. El objetivo es reforzar su fiabilidad, aumentar la capacidad y mejorar la velocidad de circulación tanto en beneficio de los viajeros como, especialmente, en el transporte de mercancías, que se verá favorecido al adaptar el eje a estándares de altas prestaciones y permitir una mayor carga por eje, además de habilitar apartaderos para trenes de hasta 750 metros. También favorecerá una movilidad más sostenible pues, según los cálculos del Ministerio, permitirá evitar cada año la emisión de unas 5.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) y el consumo de 2,1 millones de litros de diésel.
El informe también incluye una propuesta que da respuesta a una reclamación especialmente relevante en el territorio valenciano: que la expansión de la alta velocidad tenga en cuenta las necesidades de las regiones periféricas y peor comunicadas y que las nuevas infraestructuras complementen los servicios regionales y de cercanías.
Fuente: Mediterráneo de Castellón / Levante EMV
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